El trabajo dignifica

 

En este 1° de mayo, recordamos que el trabajo no es sólo un medio de subsistencia. Es, ante todo, una dimensión esencial de la dignidad humana. 

Como ha señalado el papa Francisco en Fratelli Tutti, trabajar es participar en la construcción del bien común, es aportar a una sociedad más justa, donde nadie quede descartado.

El trabajo auténtico no humilla, no excluye, no precariza: integra, dignifica y abre caminos. 

Por eso, defender el trabajo es también defender a la persona, su valor y su futuro.

Que este día nos invite no sólo a reconocer el esfuerzo cotidiano, sino también a comprometernos con una cultura que ponga al trabajo —y a quien trabaja— en el centro.



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