La analítica de datos y las tecnologías predictivas


Las tecnologías de inteligencia artificial (IA) se definen como el conjunto de sistemas capaces de funcionar con ciertos niveles de autonomía para alcanzar objetivos y generar información en forma de predicciones, recomendaciones o decisiones a partir de datos, aplicando estrategias de aprendizaje automático o basadas en la lógica y el conocimiento.

En tal sentido, la Inteligencia Artificial es el campo dentro de la informática que tiene como objetivo desarrollar máquinas y sistemas capaces de realizar tareas como percepción, interacción con el lenguaje o resolución de problemas basado en algoritmos, que se traducen en códigos informáticos que contienen instrucciones para el análisis rápido y la transformación de datos en conclusiones, información u otros resultados.

Las tecnologías de inteligencia artificial son sistemas diseñados para funcionar con cierta autonomía y que, basándose en datos proporcionados por máquinas o personas, infieren cómo lograr unos objetivos a partir del aprendizaje automático, la lógica y el conocimiento, generando finalmente determinados contenidos, predicciones, recomendaciones o decisiones que pueden influir en el entorno donde actúan.

Estamos en una etapa de transición única y no podemos darnos el lujo de desaprovecharla. La analítica de datos reduce costos operativos en el almacenamiento y análisis de datos, produciendo conocimientos que permiten instruir a quienes deben interpretarlos o tomar decisiones a partir de los mismos.

El análisis de diagnóstico, asistido por el aprendizaje automático, cumple una importante función de reducción del sesgo involuntario y de la mala interpretación de las correlaciones causales.

Las tecnologías de inteligencia artificial podrían mejorar los procesos de tomas de decisiones institucionales, ofreciendo perspectivas valiosas que serían difíciles de obtener mediante métodos tradicionales.

Mediante la minería de datos, pueden revelarse tendencias ocultas en los datos que son difíciles de discernir con sólo mirarlos al analizarlos con métodos tradicionales.

Las tecnologías de inteligencia artificial pueden reducir errores y acelerar los procesos sugiriendo estrategias optimizadas para resolver problemas de gran complejidad. La capacidad de las tecnologías de inteligencia artificial para alojar conjuntos de datos de diversos tamaños y su naturaleza cambiante exigen que se deba analizar cuidadosamente antes de utilizarla en el mundo real, sobre todo teniendo en cuenta los riesgos y las limitaciones que conlleva.

Sin embargo, las diferencias de metodología entre las tecnologías de inteligencia artificial y el desarrollo de software tradicional acarrean desafíos importantes, sobre todo a la hora de lograr la transparencia y la explicabilidad, factores esenciales para tomar decisiones de manera responsable.

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